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martes, 10 de noviembre de 2015

Delito Cibernético

¿Qué es el Delito Cibernético?


Se habla mucho del delitocibernético que también denominado crimen cibernético ó simplemente ciberdelito, pero ¿qué es exactamente?

Del mismo modo que las actividades criminales tradicionales, el crimen cibernético puede adoptar muchas formas y producirse prácticamente en cualquier momento y en cualquier lugar. Los criminales que cometen delitos cibernéticos utilizan métodos muy variados, en función de sus habilidades y sus objetivos.

Esto no debería sorprender a nadie: después de todo, el crimen cibernético no es más que una actividad "criminal" a la que se suma un ingrediente "informático" o "cibernético". 

El crimen cibernético no es más que una actividad "criminal" a la que se suma un ingrediente "informático" o "cibernético".

El delito cibernético es una forma emergente de la delincuencia transnacional y uno de los de más rápido crecimiento. A medida que Internet se ha convertido en una parte casi esencial de nuestras vidas, suministrando información y comunicación en todo el mundo, los delincuentes le han sacado aprovecho. Con unos dos mil millones de usuarios en todo el mundo, el ciberespacio es el lugar ideal para los delincuentes, ya que pueden permanecer en el anonimato y tener acceso a todo tipo de información personal que, a sabiendas o inconscientemente, guardamos en línea. Las amenazas a la seguridad en Internet se han disparado de forma espectacular en los últimos años, y el delito cibernético afecta ahora a más de 431 millones de víctimas adultas a nivel mundial.

El delito cibernético existe en muchas formas, siendo los más comunes los relacionados con la identidad. Esto ocurre por phishing (engañar a los usuarios de Internet para que den sus datos personales), el malware (software instalado involuntariamente que recoge información personal) y hacking (acceso ilegal a la computadora de alguien de forma remota). Los delincuentes tienden a utilizar estos métodos para robar información de tarjetas de crédito y dinero. Por otra parte, Internet también se ha convertido en un lugar para los delitos relacionados con los derechos de autor y derechos de propiedad intelectual; y también delitos como la pornografía infantil y material de abuso.

El delito cibernético ha ido creciendo más fácilmente a medida que avanza la tecnología y los autores ya no requieren grandes habilidades o técnicas para ser una amenaza. Por ejemplo, las herramientas de software que permiten al usuario localizar puertos abiertos o anular la protección de contraseña se pueden comprar fácilmente en línea. Con el anonimato que ofrece el ciberespacio, es complicado para las fuerzas del orden identificar y localizar a los delincuentes. Lo que se sabe, sin embargo, es que más de tres cuartas partes de la delincuencia cibernética están hoy vinculadas a la actividad de la delincuencia organizada.

La delincuencia cibernética ha crecido rápidamente convirtiéndose en un negocio que puede superar $ 3.000.000.000.000 al año. Sin una normativa adecuada y una capacidad insuficiente en muchos países, la lucha contra la delincuencia cibernética es difícil. Se necesita un esfuerzo mundial para proporcionar una mejor protección y regulaciones más firmes porque los delincuentes cibernéticos hasta ahora se han escondido dentro de vacíos legales en los países con menos reglamentación. Los autores y sus víctimas pueden ser localizados en cualquier lugar, pero los efectos se ven a través de las sociedades, destacando la necesidad de una respuesta internacional urgente y enérgica.

lunes, 23 de marzo de 2015

¿Qué es la Ingeniería Social?


El término "ingeniería social" hace referencia al arte de manipular personas para eludir los sistemas de seguridad. Esta técnica consiste en obtener información de los usuarios por teléfono, correo electrónico, correo tradicional o contacto directo. Los atacantes de la ingeniería social usan la fuerza persuasiva y se aprovechan de la inocencia del usuario haciéndose pasar por un compañero de trabajo, un técnico, un administrador, asesores de ventas de una empresa, etc.

Nuestras debilidades naturales como humamos pueden ser explotadas en muchas ocasiones mucho más fácilmente que las de un software o hardware. La ingeniería social hace esto, explota nuestras debilidades psicológicas para extraer información.

Existen muchas técnicas de este tipo que son usadas constantemente para cometer todo tipo de fraudes, a las que todos nos vemos expuestos simplemente por nuestra inescapable psicología humana.

Quienes utilizan ingeniería social con propósitos maliciosos, tienden a decir que es más fácil "hackear" a un humano que a una computadora, simplemente porque la "gente es estúpida". Realmente no se trata de que una persona sea estúpida, se trata de gente no informada, o de que el perpetrador logra encontrar en la victima una debilidad para ganarse su confianza y luego explotarla.

Aplicar ingeniería social, es hacer que una persona confíe en ti con el propósito de extraer información de ella que luego usarás para tu propio beneficio. Es el arte de la manipulación. Habrán casos en los que para obtener las contraseñas o números de tarjeta de crédito de alguien solo baste con pedírselos como si fuese algo normal, y esa persona nunca se cuestionará las intenciones o la legitimidad de las palabras de quien solicita la información. Mientras que, alguien que esté al menos un poco familiarizado con este tipo de prácticas tal vez dude de el por qué debe dar esta información e intente verificar quien es en realidad el solicitante.

Nuestras debilidades naturales como humamos pueden ser explotadas en muchas ocasiones mucho más fácilmente que las de una red, un software o un dispositivo. Bajo el uso de un escenario completamente inventado (pretexto) se puede persuadir a una persona de entregar información:

-Buenos días, le estamos llamando del Banco X para informarle que se le ha hubo un problema con su tarjeta de crédito en su ultima compra,  ¿podría ser tan amable de confirmarnos sus datos para intentar realizar el pago nuevamente?

La ingeniería social puede variar desde algo tan simple como el ejemplo anterior, hasta las estafas más elaboradas en las que una persona puede pretender ser alguien que no es, ganarse tu confianza por incluso meses, o hasta formar parte de tu circulo social para luego pedirte por alguna razón de la que no vas a dudar, información personal. El objetivo siempre es tener acceso a algo.

El phishing


El phishing por ejemplo, es una técnica de ingeniería social que se puede aplicar por correo electrónico, o hasta en redes sociales. Todos hemos recibido alguna vez un correo electrónico procedente de "nuestro banco" solicitando contraseñas, nombres de usuarios, o números de cuenta y tarjetas de crédito. Los bancos nunca solicitan información por correo y nunca debemos enviarla por este medio. Muchos emails de este tipo incluyen enlaces a sitios fraudulentos, o engañan al receptor bajo el pretexto de ser una empresa legítima que intenta verificar nuestros datos.
Este tipo de ataques tienen éxito porque los humanos simplemente somos susceptibles a la manipulación y podemos ser persuadidos para hacer muchas cosas si se presionan los botones correctos.
Cómo protegerme
Aunque podría decirse que solo con tener sentido común basta, esto solo es cierto para ataques simples y fáciles de detectar. Ser siempre desconfiado sea tal vez la única protección, pero no se puede estar tan alerta todo el tiempo.
Algunas medidas que podemos tomar son:
·         Verificar siempre la identidad de alguien que nos solicite información personal. Por ejemplo, si recibimos una llamada telefónica de un operador que nos solicita datos personales, podemos pedirle todos sus datos de empleado, pero la mejor manera de confirmar si es quien dice ser, es ofrecerle algunos datos ligeramente equivocados para contra-verificar que realmente es un operador y tiene en sus manos, la información correcta que dimos a la empresa.
·         No debemos nunca abrir archivos adjuntos ni hacer clic en enlaces de correos con remitentes desconocidos o sospechosos.
·         Nunca compartir números de cuenta, tarjetas de crédito, contraseñas, o nombres de usuario con nadie vía correo electrónico.
·         No reveles tus contraseñas a nadie, ni tampoco las mantengas a la vista en una nota en el escritorio ni nada parecido.
·         Cuando trabajamos con información sensible, procuremos estar pendientes de si alguien está observándonos. Ya sea la pantalla de la computadora en el trabajo, o hasta en el Smartphone en la calle. Esto es básicamente el mismo consejo que te da el banco al usar un cajero automático, no permitir que nadie se acerque lo suficiente como para que pueda ver cuando ingresas tu NIP.
·         No creer cualquier cosa que te diga un extraño por muy "bueno" que parezca.
·         Desconfía de notas compartidas en redes sociales de sitios “extraños”. Algunas personas comparten enlaces que ofrecen promociones en las compras de artículos por internet, debes de evitar estas páginas, puesto que no se confía en la página.