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martes, 11 de agosto de 2015

Los riesgos del CyberSexo

El acelerado crecimiento de las redes sociales en los últimos años en Internet, programas de mensajería instantánea y páginas para buscar pareja ha creado una tendencia, el cybersexo, ¿pero qué es?, se puede definir como la práctica virtual en la cual dos personas adultas de sexos opuestos (en teoría) utilizan estas plataformas para realizar experiencias casi al punto sexual, compartiendo mensajes eróticos, fotografías y/o video chats, esto es cada vez más común. Y, aunque a simple vista algo “seguro”, conlleva ciertos riesgos de los que debes ser consciente. Pero, ¿hasta qué punto estas prácticas son sanas? ¿Y hasta cuando son seguras?.



Las nuevas tecnologías nos están convirtiendo poco a poco a tener menos interacción social cara a cara con nuestros verdaderos amigos debido a la cantidad de tiempo que se desprecia en el Smartphone o en la computadora. Y esto precisamente hace que todas estas prácticas que nos pueden conectar con millones de personas desde un punto cómodo en nuestro hogar, ha disparado esta práctica.



La gran ventaja del sexo virtual es, obviamente, el anonimato. Al intercambiar mensajes con otra persona a través de una computadora nos sentimos muy cómodas y podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación. Gracias, precisamente, a ese confort desarrollamos nuestro vocabulario sexual y nos explayamos en la realización (eso sí, virtual) de nuestras fantasías sexuales sin que nadie nos juzgue por ello, Además, algunos psicólogos lo consideran una práctica positiva desde el punto de vista que ayuda a aquellas personas demasiado tímidas e introvertidas a relacionarse con desconocidos y a acostumbrarse a expresar sus sentimientos y deseos, esto de manera escrita.

Desventajas por esta práctica

Ahora bien, puede resultar una actividad divertida carece de la parte más fundamental y placentera del sexo real: el contacto físico. A pesar de ello, ha sido motivo de disputa entre  parejas por que lo han considerado como un tipo de infidelidad.

Este mismo anonimato es el que hace sentir cómodas a ambas personas Sin embargo, el mayor peligro de esta práctica es su facilidad para convertirse en un vicio. Algunas personas se han obsesionado debido a sus carencias afectivas y su baja autoestima, se dice que más del 50% de las personas adictas a Internet son adictas al sexo virtual, y la mayoría de ellas son hombres. Esto aumenta cuando se vuelve un vicio y alguna de las partes “se quiere retirar”, la otra obsesionada puede tener conductas agresivas.

Aunque no se necesiten métodos anticonceptivos para el cybersexo,  no es muy recomendable, puesto que en la red abunda los depredadores sexuales o los extorsionadores, que su objetivo primario es enganchar a personas de cualquier sexo, buscan la parte emocional, se convierten en dominadores y una vez hecho esto, por medio de la ingeniería social obtienen tu información verídica  y comenzará un acoso por todos los medios electrónicos, a sabiendas que ellos usan cuentas e identidades falsas.

Se han conocidos casos donde algunas personas fueron víctimas de trata de personas, otras de sextorsión, donde amenazan a la persona con publicar las fotos, conversaciones y/o videos que estos enviaron por algún medio, esto a sabiendas de que no hay control de edades se puede dar la corrupción de menores, distribución de pornografía y demás delitos.

Por lo que se recomienda de no tener pericia en estos temas no investigar por cuenta propia, no dar números telefónicos, porque algunas redes de distribución actual, es el servicio de mensajería WhatsApp, donde abundan grupos que distribuyen las conversaciones, imágenes para hacer cyberbulling, aunque no conozcamos a las personas, siempre tendremos opiniones desagradables.
Evita estas prácticas, y de ser posible usar las redes con fines productivos, actualmente el acoso por este medio es muy común y no den armas para que sean   usadas en contra de ustedes por este medio.

Ahora bien si eres de las personas que les gusta tener fotografías eróticas, no las cargues en el teléfono, o no las envíes por mensajería, porque pueden vulnerar tu cuenta, te pueden robar el teléfono y esto te pondrá en apuros.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Ciberbullying

¿Qué es el Ciberbullying?

El ciberbullying es el uso de los medios de comunicación electrónica principalmente Internet, telefonía móvil y/o videojuegos online,  para ejercer el acoso psicológico entre iguales. 

No se trata aquí el acoso o abuso de índole estrictamente sexual ni los casos en los que personas adultas intervienen.

¿Qué no es el ciberbullying?

Por tanto tiene que haber menores en ambos extremos del ataque para que se considere ciberbullying: si hay algún adulto, entonces estamos ante algún otro tipo de ciberacoso.
Tampoco se trata de adultos que engatusan a menores (grooming) para encontrarse con ellos fuera de la Red o explotar sus imágenes sexuales.

¿Cuándo estamos ante un caso de ciberbullying?

Estamos ante un caso de ciberbullying cuando un o una menor atormenta, amenaza, hostiga, humilla o molesta a otro/a mediante Internet, teléfonos móviles, consolas de juegos u otras tecnologías telemáticas.
El ciberbullying se define como acoso entre iguales en el entorno TIC, e incluye actuaciones de chantaje, vejaciones e insultos de niños a otros niños..

¿Qué tiene que ver el ciberbullying con el bullying o acoso escolar?

No son tan similares como podría pensarse. En ambos se da un abuso entre iguales pero poco más tienen que ver en la mayoría de los casos. El ciberbullying atiende a otras causas, se manifiesta de formas muy diversas y sus estrategias de abordamiento y consecuencias también difieren. Sí es bastante posible que el bullying sea seguido de ciberbullying. También es posible que el ciberbullying pueda acabar también en una situación de bullying, pero desde luego esto último sí que es poco probable.

¿Por qué es especialmente grave el ciberbullying?

El anonimato, la no percepción directa e inmediata del daño causado y la adopción de roles imaginarios en la Red convierten al ciberbullying en un grave problema.

¿Cómo se manifiesta el ciberbullying?

Las formas que adopta son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por la pericia tecnológica y la imaginación de los menores acosadores, lo cual es poco esperanzador. Algunos ejemplos concretos podrían ser los siguientes:
  • Subir a Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.
  • Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.
  • Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales…
  • Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.
  • Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos…
  • Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.
  • Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.
  • Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
  • Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.